¿Y por qué tanto dolor en la puerta?
Si acurrucado el frío en los ásperos
pétalos del puente mientras abajo
se racionan las ideas, paséanse
sobre un falso crucero megalítico
quebrando cierto arquearse de lo adentro,
cual si fuera fácil, mas sïendo luna
o carne chamuscada o deseo.
Camuflajes de filtro, amplios conos
de arena son, por tanto, un gran fastidio.
Van clausura angelical sin falta
que repose en la nuca, ni verso
corredizo en la miseria, ni
espanto en los pulmones dormidos.

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